Lo que deja el 2020 en el Congreso de la República

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Además de sesionar de manera virtual, varios hechos marcaron el desarrollo de la agenda legislativa que culminará este 16 de diciembre.

Especial/NuevoSiglo
24-7Semanario

Se terminó el año y la pandemia de coronavirus no se acabó, pero tampoco acabó con el Congreso de la República. Con lo que sí acabó fue con 2020, el año que pasará a la historia como varios de los acontecimientos políticos más importantes de las últimas décadas.

La primera legislatura del año estuvo marcada por la incertidumbre de las mesas directivas de Senado y Cámara sobre la validez de sus decisiones, pues si bien el Presidente de la República autorizó las sesiones virtuales vía Decreto Legislativo al amparo de la Emergencia Económica, Social y Ambiental, la controversia jurídica se apoderó del Legislativo.

Fue necesario elevar consultas ante las altas Cortes y, finalmente, reformar la Ley 5 de 1992, Reglamento Interno, para que el Congreso pudiera blindar jurídicamente sus decisiones.

También 2020 será recordado como el año en que dos de las más importantes figuras de la política contemporánea en nuestro país abandonaron definitivamente el recinto de la democracia.

Salieron del Congreso

Álvaro Uribe Vélez, dos veces primer mandatario, senador y jefe del Centro Democrático –el partido de Gobierno-, decidió renunciar a su curul luego de que la Corte Suprema de Justicia le dictara una medida de aseguramiento domiciliaria por su vinculación al proceso penal por manipulación de testigos.

También dejó definitivamente su escaño el profesor Antanas Mockus, el segundo hombre más votado en la historia del Legislativo después de Uribe, pero por una decisión del Consejo de Estado que anuló su elección en segunda instancia por una inhabilidad cuando dirigía la corporación Visionarios.

El 2020 será recordado como el año en que dos de las más importantes figuras de la política contemporánea en nuestro país abandonaron definitivamente el recinto de la democracia.

La detención de Pulgar

Fue también el año en que uno de los senadores más visibles y votados en el Partido de La U, Eduardo Pulgar, vio cómo su imperio político que lo llevó a estar muy cerca de las casas Char y Name, de Barranquilla, y luego de salir avante de otros procesos disciplinarios, terminó recluido en la cárcel La Picota, vinculado a un proceso penal por soborno a un juez.

Incluso, su detención y la suspensión de su curul ahondan aún más la crisis del Partido de La U que se vio agudizada por la expulsión de sus dos más reconocidos alfiles: Armando Benedetti y Roy Barreas, quienes ahora, paradójicamente, están buscando ingreso a la izquierda de la Colombia Humana.

Pero no es el único caso, porque también 2020 cierra con la escisión del principal elector del Polo Democrático, el senador Jorge Enrique Robledo, que tiene aspiraciones presidenciales y decidió montar toldo aparte con su movimiento Dignidad.

Moción de censura

Otro de los acontecimientos políticos en el año de la virtualidad es la moción de censura a la que fue sometido en dos ocasiones el ministro de Defensa Carlos Holmes Trujillo García. Una de ellas no fue aprobada porque recibió el respaldo mayoritario del Congreso, y la otra porque, finalmente, terminó archivada.

En cambio, el escarnio público fue para la oposición política, que envió al país el mensaje de que no tiene ni la unión, ni la fuerza, ni la coherencia suficientes para tumbar, al menos hasta el momento, a un ministro de Estado.

Sin embargo, es claro que en medio de las limitaciones que supone el trabajo legislativo a distancia, el Congreso de la República demostró esfuerzo y trabajo para sacar adelante importantes leyes y ejercer control político.

El balance

Al cierre de la legislatura, que se dará el próximo miércoles 16 de diciembre, son varias las leyes que puede mostrar el Parlamento como evidencia de que aún a la distancia cumplió su labor.

No más en la última semana fueron aprobadas tres leyes de importancia para el Gobierno nacional: la Ley de Emprendimiento, la Ley de Turismo, la prórroga de Ley de Víctimas por diez años más y la Ley de alivios para el sector agrario.

Se trata de normas que serán utilizadas por el Ejecutivo para afianzar su política de reactivación económica pos pandemia.

También pasó a sanción presidencial el proyecto que amplía el cupo de endeudamiento de la Nación y la que garantiza la estrategia de inmunización de toda la población colombiana contra el covid-19.

Claro, no son las únicas pues en la virtualidad, a lo largo del año el Congreso aprobó otras iniciativas como la amnistía para deudores morosos de multas de tránsito; la que autoriza las prácticas universitarias como experiencia laboral y la que legaliza predios que fueron ocupados ilegalmente por más de diez años.

También fueron sancionadas iniciativas de gran impacto como la de pago a plazos justos a los pequeños comerciantes, o la que estableció la cadena perpetua para violadores y asesinos de niños, niñas y adolescentes.

La misma bendición recibieron las de ‘borrón y cuenta nueva’ que da una segunda oportunidad y el pago anticipado sin multas de créditos en cooperativas, lo mismo que el acuerdo comercial con el Reino Unido.

Eso sin contar con que ya se convirtieron en legislación permanente algunas de las disposiciones que inicialmente había presentado el Ejecutivo como alivios temporales en razón de la pandemia y otros que terminaron siendo extendidos aunque no permanentes.

Las que faltan

En estos cuatro días que restan de legislatura, son varios los proyectos de importancia que se juegan su suerte en el Congreso, como también hay otros que ya definitivamente quedaron aplazados para el año entrante, como sucede con la ley estatutaria de reforma al sistema de salud.

Entre las iniciativas que aún tienen chance de ser aprobadas está la que regula el trabajo en casa, y la ‘joya de la corona’: el Código Electoral.

Esta iniciativa, que se radicó con el respaldo de las altas Cortes, la Organización Electoral, el Gobierno y buena parte de los partidos políticos, ha sido objeto de múltiples polémicas en las que han terciado desde el propio Gobierno hasta la Procuraduría General de la Nación.

Así las cosas, la legislatura terminará en pocos días y la pandemia continuará, pero también queda un Congreso que, a pesar de las polémicas que se generan en una corporación de 268 voces y la imagen no muy favorable en las encuestas, en la práctica puede hablar con resultados.

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