Del Huila para Colombia, Café Andakí, especial, único y muy de aquí

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Esta empresa le apostó a un café Premium con grano seleccionado que sintetiza las tonalidades en taza del espectacular bebestible sembrado, recolectado y beneficiado en las amables tierras del sur.

Por: Germán Enrique Núñez
Especial, 24-7 Semanario

Ir al Huila tiene varias connotaciones, en primer lugar es tierra de promisión con sus cultivos prósperos, también por los recios y potentes barcinos, pero igual es región de cordilleras, de nevados y cerros como el Pacandé que encierra al son de guitarras y voces vetustas, un himno solemne que describe al detalle la querendona familia opita y sus pertenencias. El paisaje de ríos enormes como el mismo Magdalena y lo espléndido de sus zonas cafeteras dejan extático a cualquiera porque en ese departamento hay una caficultura espiritual, hecha con amor y de manera contemplativa. Es sin duda una actividad que enorgullece y que en el Huila tiene gran atributo porque el grano opita logró ganarse el máximo sitio en el estrecho olimpo de los cafés especiales.

De la tierra huilense no son pocas las características afables de las cuáles hay registro, empero hay unas que no pueden quedarse por fuera de la puntualidad a la hora de hacer la cita por cuanto es el sitio de enormes seres humanos, de personas generosas y de inmejorables en cada actividad allí realizada. Igual es la casa del cooperativismo en todas sus expresiones así como del emprendimiento, cualidades tan autóctonas y definitivas como la achira, la Cola Cóndor, el bambuco, el asado y desde luego la estupenda y aromática taza de café, la que no se toma cualquiera, salvo que quien lo logre, pise la magnífica y sorprendente tierra de las “montañas luminosas”, como se cree la definían desde tiempos lejanos los indígenas paeces.

En diálogo con Diariolaeconomia.com, el Gerente y propietario de la marca Café Andakí, Jorge Pulido, indicó que éste es un emprendimiento que se lanzó a la aventura empresarial hace quince años, en ese 2005, cuando el llamado tercer piso en edad hacía que muchos en la época, gentes impetuosas y audaces, arrancaran con una idea de negocio que paulatinamente tomaba forma desde la concepción de modelo para luego catapultar industria, crecimiento y un destacado aporte económico y social.

Igual Andakí resume el amor por la tradición cafetera del Huila e inspiró su nombre sin vacilación alguna en una comunidad indígena que afianzó su presencia en el río Caquetá, los mismos que siguen matizando una región aborigen que abarca el departamento del mismo nombre, la bota caucana y que igual adhiere ese verde y enigmático valle del Suaza que hace parte de suroccidente del Huila. Andakí es igual sinónimo de yagé, un brebaje o bebedizo habitualmente consumido por chamanes, hecho con hojas de borrachero con el que se viaja espiritualmente y no precisamente en Coomotor o Cootranshuila.

Andakí es una empresa con una historia que empezó a escribirse con fina pluma hace tres quinquenios cuando empezó como trilladora y luego como exportadora de café excelso.
Foto: Juan Solano

La idea de Pulido era consolidar un negocio familiar, pero igual empujar y sacar adelante una empresa netamente huilense construida sobre el prestigio del producto insignia como lo es el café.

El empresario indicó que al café del Huila lo caracteriza una serie afortunada de perfiles en taza gracias a la variedad de pisos térmicos que permite recolectar café en alturas de 1.000, 1.200, 1.400 y hasta 1.800 metros sobre el nivel del mar que garantiza unos granos de enorme calidad, entre otras cosas por la calidad de unos suelos volcánicos, muy fértiles y llenos de propiedades. Por tal razón el café huilense ofrece calidades diversas con acidez, cuerpo y aroma, todo un sello para el grano de este pujante departamento.

Explicó el conocedor que la región le debe mucho de sus cualidades y calidades en café a la variedad de predios y a las múltiples altitudes tal y como pasa con el grano de Santa María, conocida como cuna del café especial, empero igual con los cafés de Acevedo y Pitalito, este último dueño de un café de singular acidez como pasa con los sembradíos del sur del Huila. En este departamento hay café dulce y achocolatado, con tonos de cítricos y sensaciones mágicas en taza que sobrepasan la calidad y el gusto por el buen café.

Paisaje Santa María, Huila

“Esta deliciosa característica es muy común en los cafés samarios, en el occidente del Huila y en el sur del departamento en donde hay particularidades muy parecidas. En este departamento tenemos el mejor café de Colombia y lo majestuoso es que en cada región del Huila encontramos trazas que son muy parecidas en diferentes sectores de la región y hablo del oriente, occidente, norte y sur, es decir una geografía cafetera de inmensa calidad”, expuso el señor Pulido.

Andakí es una empresa con una historia que empezó a escribirse con fina pluma hace tres quinquenios cuando empezó como trilladora y luego como exportadora de café excelso. A la compañía llegaba grano de todas las partes del Huila y fue cuando surgió la idea de agregarle valor y la familia dio el paso para tostarlo, molerlo, empacarlo y distribuirlo porque siempre quisieron que un departamento cafetero tomara su propio café, nada ajeno y nada fraudulento.

Familiares y trabajadores hacen parte de la organización empresarial, un emprendimiento de corazón opita para Colombia y el mundo. Foto: Juan Solano

Los resultados no se hicieron esperar, el café pasó las más duras pruebas de calidad y se hizo al justo derecho de incursionar en los mercados departamentales en los que los huilenses compran café de la tierra, ese que luce la bandera de Colombia y la rúbrica de Juan Valdez porque es totalmente grano colombiano, nada de afuera con licencia para engañar.

Café Andakí logró meterse en el corazón y en el paladar de los colombianos, especialmente de los huilenses porque es como lo dicen sus fundadores “café de mi campo” el que tiene el sabor místico del Huila. Este es un café, manifestó, que compite estrictamente con calidad.

Café Andakí, a paso firme y trazando objetivos

 Una particularidad de este emprendimiento, café Andakí, es que entrega todo de sí para llevarle al público un café colombiano de muy buena calidad. El trabajo es tan juicioso y el compromiso de tal tamaño que ya miran mercados por fuera del Huila como Bogotá, Medellín, Cartagena y a mediano o largo plazo destinos internacionales que pueden estar en Estados Unidos, Europa o Asia.

La empresa procesadora de café comercializa su café en una sugestiva bolsa de 500 gramos de tono café oscuro con puntas en rojo, letras pegadas de la marca en blanco, pero igual sellos dorados y amarillos. Este empaque fue el trabajo de un diseño de hace quince años el cual ganó el pulso entre varias opciones con un jurado familiar bastante crítico.

Café Andakí logró meterse en el corazón y en el paladar de los colombianos, especialmente de los huilenses. Foto: Juan Solano

La empresa es pequeña y produce 1.000 libras de café al mes, sin embargo esta producción puede subir a 1.500 libras mensuales cuando hay cosecha o precios más cómodos en el mercado. El volumen de producción y venta sigue siendo pequeño porque la marca decidió no sacrificar calidad para ganar terreno en otros mercados, ese paso que igual se tiene en la agenda, será una realidad con los mismos estándares de calidad y excelencia.

Si eventualmente lo llaman del exterior para que ponga su producto, el compromiso inicial de Andakí sería de 5.000 libras mes porque el secreto del éxito en una marca no pasa por tostar y moler café sino por conseguir granos de calidad excelsa, lo cual conlleva a hacer la respectiva trazabilidad, su catación y darle las propiedades de excelencia para poderlo exportar.

“Será muy grato llegar a Miami o a cualquier ciudad de Estados Unidos o de Europa y ver nuestra marca creciendo allí, en eso estamos trabajando, ya enviamos algunas muestras y estamos en conversaciones, el objetivo es poder salir con la marca del país, pero ese es un proceso que se debe hacer despacio porque igual hay que saber cuál es el gusto de quienes piden café en otros países para poderles llevar un producto acorde a esas características y a esos paladares”, aseveró.

A juicio del empresario, nada representa más a Colombia y le hace mejor embajada que su café suave y los laureles que de manera consecutiva logran sus deportistas.

Como el reto es inicialmente llegar a Bogotá y conquistar el mercado capitalino, la marca ofrece café en dos líneas, la tradicional y la de café especial, las mismas que podrían llegar si las negociaciones con unos supermercados llegan a buen puerto. Una preocupación es incursionar en almacenes de cadena por todas las exigencias y reglas de juego a cumplir, pero la marca logró abrirse ya paso en otros mercados regionales como Ibagué y una parte adicional del Tolima. De manera lenta, pero segura la empresa pondrá café en Cundinamarca y con mucho tino el gran reto es Bogotá y la misma Cartagena a donde sería ideal contar con acogedoras tiendas Andakí en donde sería posible tomar el mejor café y llevarlo molido a casa.

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