Andrés, marca su estilo a través del arte

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Minimalist Rustic, es la empresa que este joven creó este año dada la necesidad de darle un aspecto diferente a ciertos espacios de su vivienda. Además, quería tener su empresa, siendo su propio jefe y haciendo lo que más le gusta: el arte y las manualidades.  

Especial/24-7 Semanario

El pasatiempo de Andrés Mauricio Quiza Reyes, se convirtió en un emprendimiento que se da a conocer a través de las redes sociales. Se trata de un taller de muebles en madera bajo pedido, pero aplicando su estilo único.

“Hace poco terminé arquitectura. Siempre he estado al lado del arte y de las manualidades. Ahí conocí temas de diseño: amoblar, decorar, y lo que se pueda hacer”, contó.

Uno de sus primeros productos realizados.

Andrés cuenta que su proyecto se impulsó por su negativa de ser empleado de otra persona, pues tenía la convicción de ser algún día su propio jefe.

“No quise amarrarme a nada, no me gusta. Empecé este año y mi casa se convirtió en mi centro de operaciones. Cuando estoy trabajando se vuelve una carpintería total”.

La idea surgió este año, dada la necesidad de ubicar los objetos que se encontraban acumulados y que le daban un aspecto desordenado a su vivienda. Así es como en su taller comienza a diseñar repisas y percheros para él y sus amigos que estaban en su misma situación. “Ya luego me empezaron a decir: ‘necesito algo para poner mis guantes, mis medallas; y así comenzó a volverse un producto comercial, solo decorativo o como detalle’”.

Andrés, le saca el máximo provecho a la madera para hacer todo tipo de creaciones.

El inicio

Su emprendimiento, lo inició con una inversión cercana a los $7.000.000 de la cual su abuela tiene mucho que ver; ella facilitó el dinero con el que Andrés comenzó a  comprar  herramientas para trabajar desde casa, aunque inicialmente tenía proyectado alquilar un local comercial para que sus clientes pudieran ir y conocer su trabajo, pero la pandemia arruinó dichos planes.

“No he querido montar un local, lo iba hacer, pero pasó la pandemia y menos mal no lo hice, porque me hubiese engrapado. Aun así, en esta crisis de salud y lo que ha pasado, me ha ido bien, porque saqué muchos productos y lo que más me dio a conocer fueron  unos parqués en 3D que a pesar de ser costosos se vendieron entre $250.000 y $350.000. La primera semana que expuse este producto, se vendieron 10”.

Siempre busca innovar; acá por ejemplo con las nomenclaturas.

Gama de productos

En la medida que fue adquiriendo herramientas y habilidades para diseñar nuevas cosas que los clientes le exigían. “Me fui ampliando un poquito más en la gama. Empecé a hacer decoraciones completas, restauraciones y realizar modelos más grandes, dejé un poco el lado artístico y me dediqué a lo minimalista, a lo sencillo, que es lo que estoy tratando sacar”.

Lo que para él era un pasatiempo, pasó a ser un proyecto de vida. Las demás personas que conocían su talento artístico comenzaron a hacerle pedidos como soportes para gorras, percheros, bibliotecas, letreros en madera para niños, y uno que otro mueble.  “Como tal mis productos no es que yo tenga solo una gama, sino que yo me baso en lo que el cliente ve por internet; yo les digo: ‘yo se lo hago, pero diferente y pongo mi estilo”.

Aproximadamente Andrés, puede tardar una semana en realizar los objetos requeridos, pero con los muebles se demora cerca de 15 días. “Como todo es personalizado, no repito un producto, siempre intento sacarle algo diferente, todo el mundo me dice que por qué no saco una línea, la respuesta es porque es aburrido, trabajo bajo pedido y la idea mía no es manejar como el stand, lo mío es algo diferente, que se vea chévere”.

En su hogar busca siempre innovar y crear.

Apoyo familiar

A sus padres les encantó la idea de que su hijo se dedicara al 100% al arte, pero aún más cuando él diseña los muebles y los objetos decorativos que hacen falta en su casa. “Entonces a mi mamá le hago su biblioteca, su zapatero, el cuadro…”.

Por el momento no ha formalizado su negocio; dice que lo hará al pasar el tiempo y cuando se de a conocer más, aunque ya cuenta con una página en Facebook que se llama Minimalist Rustic, allí expone los diferentes trabajos que realiza.

“Ya tengo mi imagen, mi marca; si quiero formalizarla ante la Cámara de Comercio, la imagen, el RUT, porque hay mucha empresa que si me pide eso cuando me va a facturar o algo. Por el momento manejo mi RUT personal, pero como tal la marca no la he impulsado”.

Indicó que quiere ampliar un poco el negocio y comprar herramientas que todavía le hacen falta, pero va a paso lento, pero innovando.

“Dependo de un amigo, porque tiene el taller y la cortadora laser, no la he comprado porque eso es una inversión muy grande, más o menos cuesta $50.000.000; entonces eso me amarra un poquito a sacar algo en cadena o en línea. Nunca le he quedado mal a un cliente, siempre le cumplo con la fecha, ellos entienden que se demora un poquito, pero no he tenido ningún problema”.

Andrés cuenta que su proyecto se impulsó por su negativa de ser empleado de otra persona, pues tenía la convicción de ser algún día su propio jefe.

Proyección

Tiene proyectado crear su propia línea y tienda para que sus clientes conozcan detalladamente sus productos de gran variedad, hecho a base de madera. “Acá en Neiva se consigue mucha materia prima, he conseguido mucha madera de acá, a veces la traemos del sur cuando son cosas raras que me han pedido, pero en la ciudad se consigue mucho material, no he tenido problemas con eso”.

Sus productos oscilan desde los $40.000 en adelante y al gusto del cliente. “Lo más económico que yo manejo son los medalleros. Aquí en Neiva yo les doy la instalación.

En lo concerniente a fuera de Neiva, sostiene que ya ha hecho envíos nacionales, como a Bogotá, Cali, Barranquilla e Ibagué sin ningún problema”.

Finalmente, afirmó que su carrera profesional de Arquitectura irá de la mano de su negocio, por eso la incluirá en la realización de diseños de interiores y nunca la hará a un lado.

“Estoy buscando como publicitarme, empezar a salir al mercado; competencia hay, pero no es mala, porque cuando yo no puedo hacer algo yo los refiero. A veces me quedo corto en mi espacio. Si hay alguien que quiera trabajar conmigo, si tiene opciones e ideas, bienvenida sea, por mí no hay ningún problema, la idea es esa, hacer empresa”.

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